viernes, 8 de abril de 2016

En momento justo

Toda una temporada sin ganar fuera de casa en liga ni en competición europea y la victoria llega en el momento más importante.
Cuando el bombo designó al Athletic como rival del Sevilla en la EL, torcí el gesto. Lo hice porque para empezar, no me gusta enfrentarme a equipos españoles en Europa. A mí me gusta ver equipos distintos y no las mismas caras que vemos temporada a temporada.
Y también lo hice porque supe que la eliminatoria se iba a decidir por detalles y cuando pasa eso, esos detalles te pueden meter en la siguiente ronda o dejarte fuera, casi sin darte cuenta.
El Athletic, además de ser un equipo muy parejo al Sevilla según la clasificación, cuenta también con una afición que empuja muchísimo y con un jugador en racha que puede resolver un partido.

No, no me gustaba, ni me gusta, esta eliminatoria contra el Athletic.

Y el Sevilla llega a la eliminatoria sin haber sido capaz de ganar ni un solo partido fuera en tres de las cuatro competiciones que está jugando este año. Ni en liga, ni en Champions ni en Europe League, el Sevilla FC ha sido capaz de ganar, hasta ayer, un partido fuera.

Y lo hace, después de ponerse por detrás en el mercador en un estadio tan complicado como la Catedral.

Buen partido del equipo y buenos cambios del entrenador. Soria se está haciendo un hueco en la portería, pidiendo titularidad a gritos, con confianza, saliendo, ágil bajo los palos.
Partido serio de Fazio pese al error inicial. Debería ser más importante. Muy bien Kolo en el lateral, demostrando que es un buen lateral izquierdo que puede jugar de central cuando hace falta.

Bien Vitolo, de menos a más como siempre. 

Muy bien en general todo el mundo

Pero no nos despistemos. La eliminatoria está favorable pero no sentenciada. Sin ir más lejos, la semana pasada con la Real Sociedad por un resultado que nos llevaría a la prórroga si se diera el mismo el próximo jueves.

Por eso, el próximo jueves el equipo tiene que salir al cien por cien y demostrar lo que somos, el campeón de la competición.

Hemos dado un gran paso que debemos certificar otro jueves de feria más y plantarnos en las semifinales de nuestra competición.


lunes, 21 de marzo de 2016

Otra de las suyas

A nadie se le escapa las importantísimas bajas que llevábamos para el partido de ayer. Sin ir más lejos, a parte de uno de los mediocentros titulares en la última fase de la temporada, Nzonzi, los tres titulares de la línea de mediapunta, Vitolo, Banega y Dheli y el primer suplente, Konoplyanka.

Pero de ahí a salir a Madrid, con un equipo ultradefensivo, con cuatro laterales en las bandas, uno de ellos Diogo, que no está para nada, va un mundo. Es tirar el partido antes de bajarse del autobús.

Y habrá quién diga que el equipo tuvo sus opciones. Pero las tuvo porque Sergio Rico (que no es santo de mi devoción) estuvo inmenso, porque el Madrid no estuvo acertado (fallando igual que nosotros un penalti) y porque el árbitro se equivocó en la señalización de fuera de juego en el gol anulado al Madrid (también en el nuestro). Si en pleno vendaval de juego merengue, el segundo gol sube al marcador, el partido podría haber acabado en una goleada histórica.

Pero lo anuló y después pitó un penalti claro, pero de esos que nunca le pitan al Madrid en su casa y si hubiéramos marcado el empate el partido hubiera podido cambiar nuevamente). Por cierto, que Keilor Navas se adelanta de forma exagerada antes de que pite el árbitro, por lo que la pena máxima debía haberse repetido (pero es mucho pedir jugando en el Bernabéu).

Así que de pasar de una posible goleada (merecida por las ocasiones que tuvo) al empate, no pasó nada y nos fuimos vivos al descanso, pero perdiendo.

En la segunda volvió a pasar algo parecido. Primero se inventa un penalti para compensar el de la primera parte, que Ronaldo manda a las nubes y después anula un gol legal a Gameiro. Igual que si marca Ronaldo, el partido se hubiera acabado, como se acabó cuando marcó el segundo. Si no anula el gol del francés, con un 1-1, quizás hubiera habido otro partido.

Pero al final, se impuso la lógica y el partido acabó como todos pensábamos que iba a acabar cuando vimos la alineación de Emery. Goleada madridista.

Como agüita de mayo estamos esperando todos el parón por la selección, a ver si recuperamos efectivos y encaramos un final de temporada más que apasionante, para el papel que estamos haciendo en liga.

martes, 15 de marzo de 2016

Primer match ball en liga

El pasado domingo nos jugábamos nuestro primer match ball de la temporada en liga.
Y lo hacíamos con dos sensaciones totalmente opuestas. Por un lado, con la seguridad que nos da ganarlo todo en casa desde hace muchos meses y por otro, con la cabeza en los últimos partidos disputados lejos del Sánchez -Pizjuán, en especial los de Getafe y Basilea, donde hicimos un fútbol paupérrimo.

Pero está claro que hay dos Sevilla totalmente distintos en función de donde juegue, si fuera o dentro (algún día el entrenador tendrá que explicar el porqué).

El partido fue espectacular. Digno de cuarto y quinto de la liga española o incluso de algunos puestos más.

Partidos como éste en los que hay alternancia en el marcador, donde sufres, donde peleas, donde hay fútbol y donde al final ganas, son los que provocan una comunión tal entre grada y equipo que lo hacen imparable.

En la parte negativa están las bajas. A la ya conocida de Vitolo, hay que unir la del llamado a sustituirle estos partidos y que marcó un golazo, Konoplyanka, y de Nzonzi, un jugador que pese a las críticas recibidas medía temporada, se está haciendo con un hueco en el equipo.

Final apasionante de temporada, con la mente puesta en la final a disputar en mayo ante el FC Barcelona, pero vivo en las otras dos competiciones.

En Europe League, pendientes de disputar la vuelta de los octavos de final, con un resultado incómodo para jugar en casa, pero ante un rival inferior y con la grada enloquecida. Lo lógico, aunque en el fútbol se impone precisamente lo contrario en muchas ocasiones, es que pasemos a cuartos de final.

Y en liga, a 5 puntos de nuestro objetivo, con gol-average a favor, habiendo remontado 6 puntos en tres jornada.

Por tanto, apasionante final de temporada, en el que todo pasa porque no haya las lesiones de los dos jugadores más determinantes para mí, Gameiro (sobre todo)  y Banega 

lunes, 22 de febrero de 2016

No hay manera

Ni ganando 0-2 a los veinte minutos de partido ante un rival como el Rayo somos capaces de ganar a domicilio esta temporada en liga.

No sé ya qué más tenemos que hacer para llevarnos los tres puntos en una visita.

Aunque esta vez, y no es la primera ni será la última, por mucho que tenga que callarme en general, es culpa del entrenador.

Y lo es porque estando Carriço en condiciones no sé qué pintaba Fazio en el campo, pero lo que es peor es que si ve el nivel que estaba dando, no sé por qué no lo cambió.

Los dos goles son evitables y sólo la pasividad del defensa y el mal momento del portero (está muy flojito otra vez) provocaron que el balón acabara en las redes.

El caso es que una vez más dejamos escapar dos puntos fuera y el Villarreal que consiguió un valiosísimo empate en casa del Atleti continúa a 8 puntos.

La Champions se mantiene lejos y lograrla este año vía Europe League está más cara.

Sigamos luchando.

lunes, 1 de febrero de 2016

Momentos clave

Estamos ahora mismo en uno de esos momentos claves de la temporada. Claves, porque de los resultados depende que la temporada sea un éxito o un fracaso.
Y llega el equipo en buen momento, con matices. Buen momento porque el equipo gana con facilidad en casa, pero debe mejorar fuera. Sólo con las victorias en casa ha pasado de ser último a principios de temporada a estar en su sitio natural, en puestos europeos.
Matices porque aunque estamos jugando bien y hemos llegado a semifinales de la Copa sin despeinarnos, tenemos una eliminatoria más que complicada contra el Celta de Vigo, un equipo de que ha ido, al contrario que nosotros, de más a menos, pero que aún así está muy motivado con esta competición y va a ser un rival duro de roer.
Y matices porque aunque tenemos muchos jugadores en forma y hemos recuperado casi todas las lesiones, creo que la plantilla se ha debilitado un poco en el mercado de inviernos (a espera de confirmarse la casi segura vuelta de Fazio y la no tanto de Cheryshev.
Y digo debilitado, porque por un lado, hay dos jugadores básicos en el equipo que me preocupan. Krichowyak y Banega. El primero porque se ha lesionado en la rodilla y el club no acaba de aclarar de qué lesión se trata y cuánto tiempo estaremos sin en el polaco en el campo.
Banega porque parece que se está despistando con las cuantos de sirena y es un jugador que o tiene la mente 100% en lo que está haciendo o se cae.
Y son dos jugadores básicos y necesarios para conseguir nuestros objetivos.
Unos objetivos que pueden conseguirse en gran medida en los dos partidos gallegos. Si nos clasificamos para la final y también lo hace el Barcelona (algo más que lógico viendo el nivel del Valencia), estaríamos clasificados para la Europe League como mínimo. En caso contrario, si pasara el Valencia, tendríamos que ganar la final para estarlo, pero sería un objetivo más fácil de conseguir.
Momento clave de la temporada.

miércoles, 13 de enero de 2016

¿En qué ha quedado el derbi?

A sevillistas y béticos de mi edad, que han vivido años de mediocridad en ambos equipos, pero en los que el Sevilla solía quedar por encima del Betis y ganaba la mayoría de los derbi con mucho trabajo,
que hemos vivido derbis en aquellos años de la "tienda de veinte duros" en los que el Betis con más dinero, con mejores jugadores, con mucho mejor equipo, quedaba por encima en liga pero era incapaz de ganarnos en el derbi, aquellos que vivimos los derbis de estos últimos años de un Sevilla campeón que ganaba los derbis con cierta solvencia, lo vivido en esta eliminatoria de copa, no es derbi, ni rivalidad, ni nada.

El Sevilla, sin ser el mejor de los últimos 10 años, esta a años luz de este Betis.

La rivalidad en el campo se ha cambiado por complejo. Salen acomplejados aun jugando el Sevilla a medio gas, o menos.

Y en la grada, estos partidos sirven de mofa. Porque eso fue lo que ayer se vivió en la grada del Ramón Sánchez-Pizjuán. Mofa de los jugadores verdiblanco, mofa de los seguidores que acompañaron a su equipo a Nervión.

En fin, 6-0 en dos partidos y a esperar qué nos depara el próximo bombo.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Sensaciones post derbi

Son muchas las sensaciones tras el haberse disputado ya el primero de los tres derbis que vamos a "disfrutar" en los próximos días.

La primera es que el Betis es sumamente malo, el peor o uno de los peores que he visto en los últimos años. Lo inconcebible es que a un equipo tan malo como el que vimos el sábado, el Sevilla FC no sea capaz de ganarle.

La segunda es que, aunque reconozco que a mí me gusta la guasa sevillana en los derbis, estoy empezando a notar por parte verdiblanca que quieren volver a esa época de hace unos años en las que los equipos estaban enfrentados y cualquier cosa generaba polémica. La historia de la megafonía tras el partido que aparte del mal gusto, fue una tontería, también está lo del escudo del Sevilla en verde, etc. Parece de verdad, que están buscando la confrontación extra deportiva, supongo que con el objetivo de desviar la atención de la verdadera realidad, la gran diferencia existente entre ambos equipos, la cual, debe verse reflejada claramente en la eliminatoria copera.

La tercera, aunque haya gente que no piense lo mismo que yo, es que el Betis jugó mejor el derbi, fue mejor. Y aquí está la explicación. Yo siempre pienso que un equipo juega bien cuando hace su fútbol, cuando consigue hacer su fútbol y el resultado es positivo. El Betis, consciente de sus carencias, planteó un partido para destruir, en busca del empate, renunciando a todo, tosco, bronco. Un partido en el que el Sevilla no pudieran demostrar su calidad y llevarse el partido. Y lo consiguió. Es verdad que prácticamente no llegó a puerta, pero su objetivo lo consiguió. El Sevilla, por su parte, no consiguió casi nunca superar el sistema defensivo bélico y cuando lo hizo, en dos ocasiones, su delantero falló. Aquí sí soy resultadista. Si Gameiro marca una de las dos, estaríamos hablando de una victoria y por tanto otra lectura. Pero no lo hizo, por lo que el Betis sí consiguió su objetivo y el Sevilla no. En consecuencia, fue el mejor.

La cuarta, que si el Betis plantea la copa de la misma forma, debemos eliminarnos sí o sí, porque siempre no van a tener tan de cara la suerte.

La última, que ya es hora de que el entrenador empiece a plantearse en partidos de verdad el jugar con dos delanteros, aunque sea por probar

jueves, 26 de noviembre de 2015

Consumado el fracaso

No hay que esperar a final de temporada para hacer balance.
El paso del Sevilla FC por la Champions ha sido un fracaso. Cierto es que queda un partido en casa contra la Juventus, que puede maquillar un poco la situación, o mucho si finalmente conseguimos la tercera plaza (que pasa por ganar a los italianos, algo harto difícil, y que los alemanes no ganen en Manchester.

Pero a parte de ese resultado, que nos permitiría jugar la Europe League, de la que somos actuales campeones, y por supuesto que el balance europeo no fuera de auténtico fracaso, el paso del Sevilla FC por la Champions ha sido nefasto.

Ganamos 3-0 en el primer partido a los alemanes que llevaban 5 derrotas consecutivas en liga y eran los últimos de su competición. Ese inicio fue solo un espejismo, pues la verdadera cara del Sevilla FC en esta competición se vio en Turín, donde caímos 2-0 pero donde dimos una imagen muy mala. Fuimos un pelele en manos de los italianos.

Tras un partido en Manchester donde fuimos superiores y que debimos ganar pero que perdimos incomprensiblemente, han llegado dos derrotas más ante el City en casa y con los alemanes fuera.

Muchos motivos hay para ello. Por un lado la confección de la plantilla que, a la vista de los resultados, no ha sido buena. Varias cosas se pueden decir. Tanto en la portería como en el centro de la defensa no nos hemos reforzado bien, aunque es cierto que las lesiones de Beto, Carriço, Andreolli y la recaída de Pareja, han mermado la capacidad de la plantilla. Y después, dos jugadores titulares se han marchado y los que han venido no son capaces de disputar la titularidad a los suplentes del año pasado. Por M´Bia ha venido N´Zonzi, que además de ser un jugador distinto, no está demostrando nada. Y lo peor es que el entrenador no da con la tecla en el centro del campo, que es hoy por hoy un coladero. Y por último se fue Bacca y pese a haber traído a dos delanteros de talla mundial, el titular es Gameiro, el suplente de Bacca dos temporadas.

La consecuencia de todo ello es que tenemos en la portería a dos chavales jóvenes (porque Beto ni está ni cuando esté le espero a un buen nivel) que, especialmente el titular, Sergio Rico, no está dando nivel para tanta exigencia.
El centro de la defensa es de equipo de segunda división, con un Kolo de titular cuando ni siquiera es central, por mucho que nos lo quieran vender así. Un centro del campo que es un coladero y una delantera que no tiene la eficiencia de años atrás.

Y para poner la guinda a este desastroso pastel, un entrenador que no es capaz este año de dar con la tecla. Al menos antes planteaba bien los partidos aunque sus cambios fueran desafortunados, pero es que ya ni eso. Los planteamientos son patéticos, empeñado en poner a Kolo cuando todo el mundo pedía a Andreolli, empeñado en jugar con un medio centro defensivo, cuando está claro, me guste o no, que este equipo por la proyección que tienen las bandas necesita jugar con dos y empeñado en poner a Banega como falso delantero, cuando el argentino de espaldas no puede desarrollar su fútbol.

Y qué decir de los cambios. Mariano por Koke o viceversa es su cambio ideal, el único prácticamente fijo en todos los partidos. Hombre por hombre. Partidos perdiendo toda la segunda parte y dos delanteros en el banquillo y el cambio siempre es de uno de los dos por Gameiro.

En fin, desastre total. Fichajes en enero del nivel de hace unos años con Rakitic y Medel y finiquito al entrenador si queremos salvar una temporada que de ilusionante ha pasado a fracaso.

lunes, 9 de noviembre de 2015

En el mejor momento

Este Sevilla tiene esas cosas. Tanto durante un partido como a lo largo de una competición, cuando parece que está muerto renace de sus cenizas. Nunca, por tanto, puedes darlo por vencido, porque en cualquier momento, se recupera y te gana.

Eso pasó anoche. Después de la derrota en Villarreal y en casa en Champions ante el Manchester City, en ambos casos con una imagen, además de la derrota, bastante lamentable, llegaba el R. Madrid de los Ronaldo, James, Bale, Ramos, etc. invicto.

Y en esos momentos, cuando se espera lo peor, cuando este equipo se rehace de sus heridas y se come al rival.

Gran partido del Sevilla FC ante un poderoso Madrid, que a mí me pareció menos fuerte que años anteriores, y victoria que debió ser más holgada por lo visto en la segunda parte, en la que el equipo no sólo ganó al Madrid, sino que lo chuleó.

Cuando Banega, Vitolo y Konoplyanka se asocian, sale fútbol de altos quilates. Si además, el resto se encuentra entonado (digo Mariano, Tremoulinas, Nzonzi, etc.), entonces el equipo puede bailar a rivales de la entidad del R. Madrid.

Pero pongamos los pies en el suelo. Esos mismos que cuando acabó el partido estaban contentísimos y aplaudían con fuerza a los jugadores que saludaban desde el centro del campo, esos mismos estaban a los 20 minutos de la primera parte pidiendo a gritos la cabeza del entrenador por el partido defensivo que había planteado.

Y es que el fútbol, por mucho que me pese, son resultados. Salvo para mí, claro. Ya sabéis y no me harto de decirlo, que no comento un partido por el resultado sino por las sensaciones que me deja el equipo, por cómo se planteó el partido, por cómo se jugó.

Y cierto es, que como muchos de los que estábamos en el Ramón Sánchez-Pizjuán ayer, cuando vi al Sevilla FC metidito atrás y arropadito me cabreé. Hasta que comprendí que era la única forma de hacerle daño al R. Madrid, un R. Madrid que te mata a la contra, que tiene un contraataque mortal pero que con la pelota en los pies sufre. Y entendí lo que quería Emery. Si hubiéramos salido a jugar como siempre, probablemente estaríamos 0-2 en el minuto 20, y no es la primera vez que nos pasaría contra este equipo.

Pero esa forma de jugar tiene muchos riesgos. Si hubiéramos recibido un par de goles en las llegadas que tuvo el Madrid, estaríamos hablando de otra cosa. Pero ayer el Madrid no estaba acertado de cara al gol y el planteamiento salió bien.

Grande Krychowiak, grande también Banega y muy bien el resto. Quizás Nzonzi fue el jugador más flojito del partido, aunque fue creciendo a medida que los minutos pasaban.

Ahora descanso por las lesiones que debe ayudar a recuperar a los tocados y volver con las pilas cargadas para un final de año cargado de partidos importantes, en los que debemos retornar en liga a los puestos que nos corresponden y pelear por la única posibilidad que nos queda de seguir en Champions.

jueves, 5 de noviembre de 2015

....y aún así, seguimos vivos

Cuando un equipo te da en tu casa un vapuleo, en todos los sentidos, como nos dio ayer el City, por mucho líder de la liga inglesa que sea, por mucho que su presupuesto sea infinitamente superior al nuestro y por mucho que su banquillo, incluso los que que se quedan fuera de éste, serían titulares casi todos en el nuestro, es descorazonador.

Más cuando en Manchester fuimos nosotros los que le dimos un baño y perdimos de forma incompresible.

Pero esto es fútbol y aún así, seguimos vivos. Todo pasa por la próxima jornada, la penúltima. Todo pasa por ganar en Alemania. Con el empate de la Juventus y el Borussia, si ganamos en Alemania certificaremos como mínimo la tercera plaza, que te da derecho a continuar en la Europe League y, dependiendo del resultado en Turín de la Juve y el Manchester, podría darnos incluso la posibilidad de luchar por el segundo puesto, dependiendo de nosotros mismos.
Empatar en Alemania nos dejaría fuera de la Champions seguro y haría que nos lo tuviéramos que jugar todo al último partido contra la Juve para seguir en Europa y perder en Alemania nos pondría muy difícil quedar terceros.

Pero independientemente de ésto, que es una realidad y que podemos pasar de ser terceros actualmente a quedar segundos o incluso cuartos, debemos de pensar por qué ayer nos vapulean de la forma que lo hicieron.

Y desde mi punto de vista, que puedo estar equivocado, hay dos culpables. El primero es Monchi y el segundo Emery.

Monchi, porque este año creo que se ha equivocado en los fichajes. A 4 de noviembre sólo Ramí y Konoplyanka están rindiendo a un buen nivel, Krohn Dehli que más o menos cumple y el resto un fracaso.

Pero no sólo son errores en los fichajes, sino de planificación. El primer error fue mantener a Unai Emery. Fue un error porque después de dos años y medio sabemos de lo que es capaz este entrenador, para lo bueno y para lo malo y después de dos títulos, poco más podíamos pedir. Debíamos haberle puesto un lazo y haberlo enviado a cualquiera de esos destinos que tanto ofrecían por él.

El segundo error es en la portería. Es inconcebible que no hayamos fichado un portero titular. Sergio Rico es un buen suplente pero no puede ser titular de un Sevilla FC de Champions. Beto, que en su momento fue un buen portero titular, por las lesiones y su baja forma, no puede ser titular de este Sevilla FC actual y además, es un mal suplente (como en su día lo era Palop), por lo que no debíamos haberlo renovado y deberíamos haber fichado un portero titular de garantías. Al no hacerlo, nos vemos con Beto nuevamente lesionado y que cuando juega no está a un buen nivel y con un Sergio Rico que no da la talla para este Sevilla FC como portero titular. Encima con tantas lesiones de Beto, acabamos con Soria de suplente. Sinceramente, un desvarío.

En el centro de la defensa y con la baja segura para casi toda la temporada de Nico Pareja y con un jugador como Carriço que también se lesiona con cierta facilidad, seguimos empeñados en mantener a Kolo como un central de la plantilla y no se trae desde el principio de la pretemporada a otro central de garantías como Ramí. Al final, tuvo que dar su brazo a torcer y traer a Andreolli, que cumplió los primeros partidos que jugó pero que no debe ser del gusto de Emery porque incomprensiblemente, viendo el nivel de Kolo, ha desaparecido del equipo titular y ayer incluso de la convocatoria.

Pero continuaron los errores. Se fichó a jugadores como Mariano, que no mejora ni a Koke ni al que se fue, Diogo. Escudero que no ha jugado nada porque ni se acerca al nivel de Tremoulinas, Nzonzi que todavía no ha demostrado no sólo el motivo de su fichaje, sino a qué juega y a dos delanteros para sustituir a Bacca y Aspas que están de momento a un nivel bastante inferior al que demostraron éstos, sobre todo el colombiano. Uno, LLorente, porque está un nivel bajísimo, aunque espero que dé más y otro, porque, como en su día le pasó a Aspas, se lo está cargando Unai.

Y luego está Unai Emery. Los que visitáis este blog o me conocéis fuera de él, sabéis que no me gusta nada, que no me gustaba cuando el equipo ganaba títulos, menos ahora que los resultados no acompañan. En estos dos años, siempre he dicho que hemos ganado dos títulos pese a Emery y no gracias a él, pero reconozco que también tiene cosas buenas.

El caso es que este entrenador que siempre ha sido un buen gestor de grupo y planteador de partidos, pero malo en la gestión individual de determinados jugadores y malo en la gestión de los partidos, está en los últimos tiempos rematadamente mal.

Ya en Valencia lo llamaban burro, y hasta cierto punto, y salvo por lo del insulto, estoy de acuerdo con ellos.

El buen hombre está empeñado en la colocación de Kolo como central, no sé si por obstinación u obligado por el que lo trajo. Pero a todas luces Kolo es un coladero, flojito en el marcaje y malo en la colocación. Por lo tanto entiendo menos que teniendo en el banquillo a Andreolli, que cuando jugó lo hizo bien, esté jugando el francés.

No entiendo por qué su obstinación en jugar con el triplete Krychowiak, Iborra, Banega, alternando los dos últimos su posición según se defienda o se ataque. Lo único que consigue es reventar a los tres. Al polaco porque quedan muchos huecos y las otros dos porque se llevan todo el partido corriendo como pollos sin cabeza de arriba a abajo para colocarse.

No entiendo qué pasa con Reyes, por qué ha desaparecido totalmente del equipo. No entiendo qué pasó en su día con Aspas. No entiendo el cambio de Mariano por Koke en los últimos partidos, vaya como vaya el resultado.

Son tantas cosas las que hace mal que es imposible. Empiezo a temer que esté haciendo un Juande Ramos, es decir, hacer las cosas mal a ver si lo cesamos y se lleva el finiquito, a parte de iniciar una nueva andadura en otro equipo.

Y aun así, pese a la mala planificación y ejecución de la configuración de la plantilla, pese al entrenador y también a la mala suerte en momentos puntuales, seguimos vivos y a poco que se den en la próxima jornada dos resultados relativamente normales, dependeremos de nosotros mismos para el último partido.